jueves, 20 de agosto de 2015

Última semana del grupo

¡Mambo! 
Lo primero que quiero contaros es que nada más abrir la aplicaciónd e Blogger para actualizar el blog, me he dado cuenta que no lo actualizo desde el miércoles pasado, la verdad es que me parece que fue ayer cuando os conté las útimad vivencias. Cuando la vida se disfruta se pasa volando.

Os adelanto que tengo muchísimas novedades acerca de las obras que vamos haciendo en las casas y sobre estos días en general. 
Empezaré por contaos a qué familias hemos estado ayudando últimamente: en la anterior entrada os enseñé lo bien que quedaron las nuevas camas de mama Restuta, ¿os acordáis? Pues antes de ayer no trajo un gallo vivo para agradecernos lo que habíamos hecho por su familia. 

Le pusimos de nombre "Chakula" que significa "comida" en Swahili. Anoche hubo matanza a cargo de Reil, el chico filipino que está con nosotros. A la mayoría nos daba pena matarlo, le habíamos cogido cariño. Lo limpió y lo partió, y ahora está en el congelador para asegurarnos de que al comerlo no nos transmite ninguna bacteria.
Estos días hemos trabajado en casa de Mama Emy y de Alfred y Dorotea. En casa de Mama Edy hemos pintado el salón y la cocina como podéis ver. 


Ahora os voy a contar una de las historias más bonitas y conmovedoras que jamás me han contado. Alfred y Dorotea son de Burundi, y hace ya unos 20 años huyeron de su país reprimidos por el gobierno bajo amenaza de muerte. Se refugiaron en el campo de Nyagurusu, al norte de Tanzania, en la región de Kigoma. Hoy en día miles de bunrundeses siguen huyendo y el campo alberga hoy a más de 140.000 perdonas bajo condiciones de vida muy duras. Él era profesor de Secundaria en su país, y además formaba parte del Movimiento de los Focolares en el momento que dejó todo y huyó sólo a Tanzania. Ella ya vivía en el campo de refugiados cuando se conocieron. Cuando él llegó vio que la gente había perdido la esperanza de aspirar a una vida mejor y junto con la comunidad de allí se hizo catequista. Además empezó el colegio del campo de refugiados: daba clase debajo de un árbol a niños sentados en el suelo. Según nos contó ayer, no tenían libros ni currículum que seguir, por lo que enseñaba lo que él consideraba que aquellos niños necesitaban para su día a día. 
Después de casarse en el campo y de ver nacer allí a tres de sus cuatro hijos, fue enviado por el movimiento a Iringa, lo que hizo que el infierno de Nyagurusu terminase. 
La vida consiste en ir creciendo, no perder la esperanza y esforzarte por lo que quieres conseguir, y así ha sido. Estos días estamos ayudando a la familia a terminar su propia casa. 
Hoy en día los dos son profesores y sus hijos van al colegio en el que trabajan. Tienen unas 100 gallinas de las que venden sus huevos para sacar un dinero extra. Los trabajos que hemos hecho han sido contruir una fosa séptica, cementar los muros de ladrillo por dentro y construir una caseta para las gallinas.

Por cierto, os traigo noticias frescas: la segunda semana de Septiembre iré a Kigoma a un encuentro anual de los Focolares, se hace allí porque en el campo de refugiados hay una comunidad formada por más de 100 personas del movimiento que no pueden permitirse viajar a otras ciudades del país. Será una experiencia muy dura según me han contado, para la que creo que nunca se está preparada aunque una piense que sí, que es fuerte, y pero que también me permitirá conocer otra parte de este mundo, que no es nuestro barrio, ni nuesta ciudad, ni mucho menos, lo que llamamos el "primer mundo". Definitivamente os invito a abrir los ojos a otras zonas del planeta.

Cambiando radicalmente de tema, y valorando enormemente la vida salvaje de Tanzania, quería compartir con vosotros la experiencia tan maravillosa que vivimos el sábado, fuimos de safari a Ruaha National Park, a unas dos horas de Iringa. 
Las fotos hablan por sí solas, por lo que poco puedo añadir:




Es una pena que la mayoría de agencias que ofrecen este tipo de viajes para observar la naturaleza en su estado más puro sólo ofrezcan paquetes lujosos. En realidad la entrada al parque nos costó 30$ a cada uno por ser extranjeros. Para africanos vale 15$ y para tanzanos 2,5$. El hecho de que los animales están en libertad en un recinto totalmente abierto ,sin ningún tipo de vallas, y nosotros encerrados en un todoterreno debería ser la única opción para ver este tipo de animales. Desde aquí defiendo la decisión de Cataluña de prohibir los circos con animales y espero y deseo que poco a poco vayan desapareciendo los zoos. 

Ya nos quedan pocos días juntos aquí, el resto del grupo se irá a España entre el martes y el miércoles, y yo me quedaré aquí continuando con mi vuelo. 



¡ Muchos besos a todos ! 









miércoles, 12 de agosto de 2015

Nueva semana, nuevas experiencias

Ya estoy por aquí de nuevo. 
Es un gustazo recibir vuestros comentarios acerca del blog, ya sea directamente en las entradas o cuando me escribís por whatsapp (aprovecho para deciros que sigo estando activa en mi número de siempre ;-) .
Como ya os conté, sábado terminamos la reforma de Mama Edha, y el domingo fue un día especial. Después de ir a misa el que quisiera, nos pusimos el delantal y ayudamos a cocinar comída típica de aquí. 

Hay que tener mucha higiene a la hora de cocinar porque con el polvo que hay en el ambiente los alimentos pueden contener bacterias, para eso hay que lavar con jabón todas las verduras y frutas antes de pelarlas. Como véis, el arroz también hay que limpiarlo, como en España hace ya varias décadas.

Las cocinas también son muy diferentes a las que tenemos hoy en día en nuestras casas. Tener una cocina de gas es un lujo sólo al alcance de unos pocos, y las vitrocerámicas aún no han llegado aquí. La cocina africana consiste en leña o carbón sobre el que se colocan grandes pucheros. 
Cocinamos "pillaw": arroz con una especia llamada masala, carne de vaca ( no de ternera), patatas y verduras. También cocinamos chapati, plátanos fritos y un guiso de berenjenitas con tomate.

Estaba todo riquísimo. Aquí la gente se hecha todo en el mismo plato, no hay primeros platos o segundos. 
Después de comer intercambiamos canciones y bailes típicas de España, Tanzania, Uganda, Burundi, Kenia y Filipinas. 



Después del día de descanso, el lunes tocó volver al tajo. Las casas que hemos visitado esta semana son todas alquiladas, por lo que las familias no puedes hacer ninguna reforma. Nuestro trabajo ha consistido en hablar con las familias, entender cómo vivían y tratar de mejorar (aunque fuera un poquito) su calidad de vida. 
En casa de Mama Restuta ella y su marido dormían en el suelo con su bebé de 2 años. Restuta anda con muletas ya que tiene una enfermedad crónica que la impide apoyar bien el pie izquierdo, por lo que os podéis hacer una idea el esfuerzo que hacía para levantarse y acostarse. Los otros 4 hijos dormían repartidos en 2 camas (una de ellas tenía revistas y papeles a modo de colchón, algo que nos impresionó muchísimo. Para todos ellos compramos camas, colchones y mosquiteras nuevas. 




El siguiente día visitamos dos casas: la casa de Mama Frida y la casa de Mama Gasper. Ellas dos también estaban alquiladas y sus parejas las habían abandonado en el momento que supieron que iban a ser padres. Esto ocurre con muchísima frecuencia según estamos viendo. A Mama Frida la trajimos platos y vasos nuevos y una cama en condiciones y a Mama Gasper la visitamos ayer. 
En Tanzania es tradución ofrecer algo de comida a siempre que alguien va a tu casa por primera vez, y Mama Frida nos cocinó chapatis en señal también de agradecimiento. ¡Estaban de rechupete!

La casa de Mama Gasper constaba sólo de un espacio, pero tenía todo muy curioso. Con ella viven sus dos hijos de 17 y 13 años. El mayor duerme en el sofá y el pequeño con ella. Como vimos que sus necesidades no eran muchas, vamos a comprar una cama para el hijo mayor y el dinero restante lo guardaremos para otras casas que puedan necesitar más inversión. 

Hoy hemos tenido el día libre, y nos hemos dedicado a organizar la casa, ir a la compra y lavar la ropa a mano. Ya se está convirtiendo en tradición tomar té viendo el atardecer desde el porche de la casa, un momento verdaderamente mágico.

Tristemente es verdad esa frase que dice "nunca valoras lo que tienes hasta que te falta", ¡no sabéis el ahorro de tiempo y de trabajo que supone la lavadora! 

Un abrazo muy grande a todos y ¡hasta pronto! 

sábado, 8 de agosto de 2015

Fin de las obras en casa de Mama Edah

 ¡ Buenas noches ! 

Finalmente hoy hemos terminado las obras en casa de mama Edah. Han sido 4 días intensos de esfuerzo, trabajo, compenetración, compañerismo, intensidad y muchas emociones. 
Los trabajos que hemos hecho han sido: enyesar las paredes de las dos habitaciones que eran de adobe, construir una nueva ducha, cementar por fuera y por dentro el baño y poner un tejado nuevo al baño y a la ducha.




Excepto Andrés (nuestro "ingeniero") ninguno del grupo tenía conocimientos sobre construcción, pero siguiendo sus consejos y los de Beni nos hemos convertidos casi en expertas. Como dicen mi padres, cuando esté en España me van a poner a reformar la casa. 
El trabajo ha sido muy muy físico: traer cubos de arena de 15 kilos, hacer hormigón a mano, cargar ladrillos... Así que os podréis imaginar lo cansados que hemos terminado. Aún así hoy cuando hemos acabado de poner el tejado, nuestras caras no podían expresar más satisfacción. 


Mama Edah y su familia estaban inmensamente felices y agradecidos por todo lo que habíamos hecho estos pocos días. Nos han dicho literalmente que les hemos cambiado la vida a ella, a su marido, a sus 5 hijos y al que viene en camino. 

Esa era nuestra misión en esta aventura, como dice Eduardo Galeano: "personas pequeñas, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo". 

Para despedirme os enseño el antes y el después. 



¡Hasta pronto! 






martes, 4 de agosto de 2015

¡ Empezamos el proyecto !

Hola de nuevo :) 

Ayer no escribí en el blog porque fue el día de adaptación a la ciudad: estuvimos deshaciendo las maletas por la mañana y por la tarde fuimos a dar una vuelta por el centro de Iringa.


Esta mañana hemos salido de casa prontito (7:30) para empezar el proyecto de rehabilitación de casas. En total vamos a rehabilitar 14 viviendas gracias a todas las donaciones que hemos recibido. 
Para empezar nos hemos dividido en 3 grupos, a mí me ha tocado ir a casa de Mama Edha, la cocinera del centro social. La casa estaba a unos 15 minutos del centro de Iringa, pero alejada de la carretera en la que nos ha dejado el daladala. 

Ya estábamos avisados de que esa casa era una de las que más necesidades tenía, y así lo hemos visto al llegar. La casa estaba construida con ladrillos de adobe y el techo era de chapa. Fuera de la casa tenían una letrina y un espacio (también de adobe) para ducharse con cubos de agua. 

Lo primero que hicimos fue apuntar todos los materiales que necesitábamos para rehabilitar esta zona de aseo y para enyesar las paredes de la casa y así hacerlas más resistentes. Cuando terminamos fuimos andando a Ipogolo, un pueblo que estaba a unos 15 minutos ,a comprar las herramientas y los materiales. 


Compramos sacos de cemento, maderas, yeso, chapa, un serrucho, un martillo, clavos, una pala y cubetas. Todo esto lo metimos en una especie de moto con remolque para que nos lo llevase hasta la casa. 


Y aquí llega el momento divertido del día ¡el conductor nos dejó montarnos en la parte de atrás! Fue todo un reto no caernos por las calles sin asfaltar llenas de baches y agujeros 


Ya en la casa nos pusimos muy en serio a trabajar. 
Primero tiramos las paredes de la ducha


Después nivelamos el terreno con cemento, para lo cual tuvimos que andar un buen rato en busca de arena. 


Y por último empezamos a construir las paredes con ladrillos. 

Creo que aún no habíamos terminado de trabajar y ya tenía agujetas en los brazos y en las piernas =( 
Esta experiencia nos ha servido mucho a todos. Esta noche hablando en la cena coincidíamos en que nos hemos sentido muy útiles trabajando en las casas.

Mañana seguiremos levantando las paredes de la ducha y empezaremos a enyesar las paredes de las habitaciones. 

Un beso muy grande !! 


domingo, 2 de agosto de 2015

Segundo día en Dar y viaje a Iringa

Hellooo ! 
Ya estamos en Iringa después de 10 horas de autobús, pero antes de contaros el día de hoy, os voy a contar el de ayer. 
Después del viaje en avión y las gestiones que hice en Dar estaba cansadísima, por lo que dormí del tirón. Por la mañana había quedado con Norbert y con Benson para ir al centro de la ciudad a comprar los billetes de autobús. De camino a la estación nuestro "daradara" (así llaman aquí a los minibuses urbanos) se estropeó y tuvimos que bajar rápidamente. 

Ya en la estación hay muchos tipos de autobuses que puedes coger para llegar hasta Itinga. Su precio varía dependiendo de la calidad del autobús. Nosotras cogimos uno por 13€ que tenía aire acondicionado y estaba muy bien. 

Despué estuvimos comiendo por la ciudad y dimos un paseo de vuelta a casa. 


Pensamos en haber ido a la playa, pero María, Ana y Sara llegaban a las 16 horas y teníamos que esperarlas en el hostal.
Cuando llegaron fuimos a cenar al focolar y pasamos un muy buen rato alí 

El día de hoy ha empezado un poco torcido, ayer hubo un malentendido con la hora a la que el taxi venía a por nosotras y hemos tenido que arreglarnos a toda prisa. En la estación salen buses a casi todas las ciudades de Tanzania y a otros países como a Kenia, con final en Nairobi. 

Nuestro bus es el que veis a la derecha, de la compañía Sutco, estaba muy bien por dentro y tenía aire acondicionado, todo un lujo. 

A medio día nos ha parado en una aldea en la que estaban haciendo comida en la barbacoa y hemos decido comprar literalemte una bolsa de comida que tenía patatas y carne de vaca. 

Después de comer y aunque estábamos bastante cansadas, hemos estado atentas al paisaje, ya que el autobús atraviesa el Parque Nacional de Mikumi. En este link podéis encontrar más información sobre el parque: http://www.tanzaniaparks.com/mikumi.html

Este año apenas hemos visto unas pocas jirafas y varias manadas de impalas. 
Ya en Iringa han venido a recogernos a la estación y el encuentro ha sido emocionantísimo. En realidad a las que estuvimos aquí el año pasado no nos parece que ya haya pasado un año desde que nos fuimos, ¡se ha hecho cortísimo! 
Para terminar el día hemos cenado todos juntos, tenemos que dar las gracias a Florence que ha cocinado para ¡ 25 personas ! 

¡¡Muchos besos a todos !!